miércoles, 4 de diciembre de 2013

Sueños: La turbulenta relación entre la almohada y la cabeza

Dijo el poeta, como restándole importancia: “Los sueños, sueños son”. Y luego, se habrá quedado dormido sin más ocurrencia. Tamaña reflexión, me llevó a pensar en que no es así, que los sueños, son una parte importante en la vida de un ser humano. Aunque otro literato opinó que toda la vida es un sueño. Y entre uno y otro extremo. Intuyo que la vida es un balance entre sueños y realidades, y que un sueño puede ser realidad, si uno se lo propone. Pero cuando uno tiene un sueño y no se atreve a cumplirlo, este sueño crece, cada vez más, con nuevos agregados y cada vez es más voluminoso hasta que se hace de tal tamaño que comienza a parecer una utopía. Quién tiene sueños sabe que los sueños pueden ser realidades, que los sueños pueden cumplirse si no son extremadamente desmedidos y honestamente deseados. Y bien se sabe, que los sueños quedan depositados en la almohada, que es donde van tomando forma y se corporizan, por eso es que cuando una cómoda almohada que hemos elegido para el mayor confort, se satura de pedazos de sueño, se transforma en incómoda y no podemos ya dormir. La solución a este problema es cumplir nuestros sueños, por más descabellados que parezcan a nuestro entorno. Debemos imponernos nuestro propio criterio y así lograr que nuestra almohada vuelva a tomar forma y ser cómoda. No conozco otra manera de poder dormir plácidamente y en paz con nuestro corazón. Entonces, no sueñes: Despierta y vive tu sueño

sábado, 23 de noviembre de 2013

Orgullo

La falta de humildad en las relaciones humanas, parte de la falsa creencia que tenemos el derecho a estar vivos. Siendo que la vida es un regalo que se nos da cada día y que es nuestra obligación preservarla en armonía con la naturaleza y el medio que nos rodea. -Carlos-

Poesía

Contra tu reloj Todas las horas del día, No duran siempre lo mismo Son largas cuando estoy solo, y más cortas si estoy contigo. Horas cortas y horas largas se suman en mi reloj A veces son veinticuatro, Y otras veces veintidós Los minutos y segundos Tampoco tienen razón No marcan el tiempo justo, al ritmo de mi corazón Carlos

Pluscuamperfecto:

¡Que palabreja! Viene asociada a las culpas y los reproches… “Si hubieras hecho lo correcto, no pasaba esto ahora”. ¿Y quién dice que en esa situación, remontada en el tiempo, lo hecho no fue lo correcto? Claro está, que lo que llevó a través de los años a la situación actual, fueron los acontecimientos posteriores a los hechos a que nos referimos cuando queremos atribuir desagradables resultados de acciones primarias, en vez de atribuirlas al pasado inmediato. Porque pluscuamperfecto es eso; El pasado del pasado. En una pareja, Comúnmente, las relaciones no se deterioran en los primeros tiempos o sea que mientras pensamos que estamos haciendo lo correcto en nuestras relaciones interpersonales, vamos bien. Cuando se van acumulando desinteligencias y desavenencias, entonces, buscando explicaciones, tendemos a pensar que nos equivocamos desde el comienzo y esto es tan erroneo, como el creer que no podemos hallar solución saludable al problema. El ser humano, por naturaleza, desea tener una existencia de bienestar y paz, Porque aunque no tomemos conciencia de ello las situaciones adversas llevan al deterioro de la salud y se manifiestan en forma de dolencias y enfermedades, por las que recurrimos a la química de los medicamentos para el cuerpo, pero poco hacemos por tomar los recaudos necesarios para atacar el verdadero origen de la mayoría de estos males, pues tienen asentada su raíz en el alma. El éxito de todo logro está en reconocer primero el problema y su origen, y luego actuar eficazmente sobre las causas y no sobre las consecuencias y los síntomas. Por eso pienso que la mayor causa de muchos de los problemas en la pareja es la aplicación del pretérito pluscuamperfecto porque el comentario molesta y es inútil, no podemos revertir los hechos Lo mejor es olvidarse y buscar entre los dos la forma de subsanar el tema, y como dicen ahora” Ya Fue”

viernes, 1 de noviembre de 2013

Mity miti

La vida es mitad emoción y mitad ilusión. No puede ser de otra manera. El justo equilibrio lo encuentra cada uno en su trayectoria. No puede existir lo uno sin lo otro. La ilusión es quién deja paso a las emociones… No hay emociones completas y agradables, si antes no se produce la ilusión. Luego de las emociones, viene un período calmo de ilusiones. Todos vivimos en mayor o menor grado ese vaivén de experiencias en un devenir de alternancia reciproca entre los dos estadíos No siempre sucede que uno debe desaparecer para que el otro se manifieste. Coexisten perfectamente aunque uno de los dos estados prevalece sobre el otro alternativamente… No es el ingrediente principal del plato la emoción, ya que sin ilusiones previas, las emociones si ocurren, son fortuitas, más intensas pero de escasa duración a diferencia de algo que fue largamente soñado. ¡Pero atención! Que cuando la ilusión, a falta de emociones comienza a reemplazarlas, estamos en un punto donde se desdibuja la razón y la situación se pone confusa para la mente ya que se vivifican los sueños sin que hayan ocurrido, involucrando a otros actores de la manera que más nos satisfaga al ego… Eso es un exceso de ilusión, una ilusión utópica y caprichosa.

Justamente... Hacelo.

Atrevete. Rompé las reglas No te quedes con los sueños, y vas a ver que de pronto te encontrás disfrutando momentos que nunca antes habías pensado y que la realidad supera a la imaginación. No hagas caso de algunas cosas que te inculcaron en tus primeros años, tal vez por miedo. Falsos temores generalmente basados en suposiciones ajenas. Miedo a que vecinos y allegados comenten más allá de las apariencias. Miedos ajenos, “¡Mirá lo que sucede si no tomás los recaudos debidos!” “¡Que vergüenza!” Y todo esto no hace más que anular la personalidad y cercenar expectativas. No te quedes, avanzá con paso firme sobre tus convicciones, cumplí tus deseos, nunca es tarde, porque tarde, es nunca, no esperes a que lleguen las grandes oportunidades, mientras dejás pasar las pequeñas ocasiones. Nadie te va a demandar por esto, las personas realmente valiosas están ocupadas en sus propias vidas. Quién se ocupa de la vida de otros no tiene esencia, no sabe lo que pierde de sus propias vivencias. Es Justo que lo hagas…

miércoles, 6 de marzo de 2013

Sueño real

El jueves pasado luego de un maravilloso día de sol y amor, al atardecer, ya casi noche pasé por la casa de unos amigos que me mostraron su última adquisición…. Una bella mesa oval de fina madera que juzgue que podía ser caoba con una bonita moldura en su contorno. Se veía de antigua construcción y en un excelente estado de conservación lustrada a mano, posiblemente, además tenían seis sillas que se conjugaban perfectamente con la mesa ….. Lo extraño de esto es que el sábado por la noche, tuve un sueño…. En el sueño ocurría que ella y yo sentados frente a frente estábamos cenando en esa misma mesa que se veía mas chica de su tamaño, con un fino mantel blanco el cuál dejaba desnudas las puntas redondas de la mesa. Sobre la mesa dos copas con vino tinto, platos con comida, cubiertos y lo que más me llamó la atención es que había un candelabro alto brillante, con dos velas blancas encendidas. Candelabro que he visto en algún lugar que ahora no recuerdo. Ella estabas radiante, con un vestido azul, casi negro, de escote en V y con un peinado hacia el costado con su pelo un poco más oscuro que de costumbre, aros largos y maquillaje muy suave. Me veía yo sonriente con traje gris oscuro y camisa rosada con gemelos, Luego no sé que mas puede haber pasado en ese sueño… intentaré esa noche continuarlo, pero así era la imagen que describo, quizás el sueño duró unos segundos el recuerdo me dio vueltas en la cabeza todo el tiempo.

Distorsión

Cuando no nos aceptamos como realmente somos hay una cuota de hipocresía o amor propio desvirtuado ...cualquiera de las dos causas sirve para engañarnos o justificar nuestras actitudes en acuerdo a los dogmas inviolables de las buenas costumbres acuñadas en nosotros desde los comienzos de nuestra infancia... creo que el ser interior se educa pero no se doblega.. y esa es justamente nuestra identidad

viernes, 1 de marzo de 2013

Perpetuidad trunca

No te voy a contar una historia rosa, por que a esta altura, los príncipes han dejado de ser azules y las princesas están desencantadas. Lo que si te voy a contar es que las personas adultas que han vivido, o viven actualmente una relación de pareja, digamos incómoda, para no entrar en detalles, merecen darse otra oportunidad en la vida. Estas personas que han prolongado en el tiempo una relación que cada vez se ha ido deteriorando más y más, que han tomado una determinación tan a la larga, han visto pasar la vida tras una utopía. Pensando que su pareja, en algún momento podrá llegar a considerar o darse cuenta y revertir la situación. Estas personas se han vuelto víctimas de sus propios y erróneos conceptos. Entonces un día sin porque ni razón llega alguien que les mueve el piso, alguien en quién depositan su fe y sus esperanzas, alguien en quién creen ver el amor verdadero y definitivo, alguien en quien creen que pueden volcar sus expectativas y frustraciones. Pero a su vez ese alguien es distinto a lo conocido. Diferente a lo habitual. Y es ahí donde se presenta una dualidad de pensamiento, por un lado está lo de uno, lo habitual que rodeaba a la anterior pareja, y por el otro, lo nuevo, lo desconocido, y ahí es donde entra a tallar la fe en la otra persona. Seguramente no te vas a enamorar como a los quince años. Pero este nuevo amor trae consigo una serie de elementos más importantes para la vida adulta que el amor en si, propiamente dicho. Este amor es débil y a la vez es suave y tierno, No es una pasión instintiva, pero trae compañerismo, complicidades, entendimiento de lo que necesita u ofrece la otra persona. No es un amor de arrebato, si no de calidez humana. Por supuesto que es difícil integrar ésta novedad a nuestro entorno y a la aletargada vida que a través de los años nos fue llevando a esa situación incómoda a la que me refiero. Esto es lo más trabajoso de hacer para lograr ese poco de felicidad que nos está faltando. En esto es dónde hay que poner empeño para lograr nuestros deseos. Es donde hay que entender que no debemos sentir culpas, pues no las tenemos. Y si así fuera, que nuestro entorno comience a valorarnos por nuestras determinaciones, ya que tenemos todo el derecho a ser felices. Carlos G.