viernes, 14 de mayo de 2010

Loca analogía entre personas y caminos

Las encrucijadas

En las ciudades algunas calles se encuentran a cierta altura de su numeración, otras corren paralelas, sin cruzarse nunca. Sin saber nada una de otra.

En el correr de la vida, las personas, se encuentran analógicamente a las calles, en momentos únicos, en un solo lugar, en una sola situación

Suele haber cruces de importantes avenidas, de avenidas con calles tranquilas, de calles tranquilas con calles secundarias.

Las personas también se encuentran, y entre ellas pueden no revelarse coincidencia o establecer relaciones firmes.

Entonces deduzco que esos encuentros dependen del momento en que se producen y del tipo de personas que se involucren.

También hay calles que desembocan en otras y aportan el tránsito a estas, pero al mismo tiempo canalizan su recorrido por ellas.

Como las personas que encuentran a otras y les delegan su vida, haciéndolas responsables de su suerte y cargándole sobre sus espaldas obligaciones que les son propias.

Hay calles cortadas que terminan en una intersección cualquiera, como la gente que se siente apabullada ante el encuentro con alguien que los anula sicológicamente

Las calles son distintas todas como las personas cada una se caracteriza por diversas fisonomías y cualidades.

A veces vemos calles que se parecen entre sí, pero al poco de andarlas nos damos cuenta que vamos por un camino distinto, hacia otro destino.

Lo importante de todo esto es saber a donde queremos ir, sin que importe el recorrido que debamos hacer,
Porque en una misma calle encontraremos cuadras en muy buen estado y otras de las que queremos salir rápidamente aunque para llegar a la siguiente esquina debemos tomarnos el tiempo necesario y tener la habilidad suficiente para llegar enteros.

Por último nunca dejemos de estar atentos al camino ya que el piloto automático en estos casos no existe y suelen aparecer situaciones a resolver sin detener la marcha.

Carlos

No hay comentarios:

Publicar un comentario