viernes, 10 de enero de 2014

A Luis

Sin saber a ciencia cierta, fuimos descubriendo el mundo. El destino nos puso ahí, y entre juegos y tristezas inventamos leyes y códigos de vida. Es el mismo destino, con sus propias leyes ocultas, quién nos miente y provoca los desafíos. Nos mide la templanza en las adversidades Cuando ya no queda la presencia, se acrecientan los recuerdos y los deseos del corazón, se convierten en plegaria

3 comentarios:

  1. Lo siento, Carlos. Lo recordarás cada vez que escuches la música que les gustaba.

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  2. Nos criamos disfrutando las mismas cosas incluso , la mùsica

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